Lo que vieron sus ojos
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Conventillo de La Boca |
En aquella Argentina de 1920, a Hipólito Yrigoyen le quedaban dos años de mandato como presidente. Al final de su mandato crearía Y.P.F. (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) bajo la dirección del general Enrique Mosconi, destinado a promover la explotación petrolera dependiendo del Ministerio de Agricultura, del cual era Ministro Honorio Pueyrredón, aunque su crecimiento se produciría durante la presidencia de Alvear, su sucesor.
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Hipólito Yrigoyen |
Hacía dos años que la Primer Guerra Mundial había acabado, dejando a su paso más de diez millones de muertes y más de 60 millones de soldados europeos movilizados entre 1914 y 1918. Victorino de la Plaza, presidente en funciones cuando estalló la guerra había declarado la neutralidad ante la misma, Yrigoyen haría lo mismo durante su mandato. Esa neutralidad traería consecuencias diplomáticas para el país, generando roces con los Aliados y con Estados Unidos. Esta guerra había obligado a millones de europeos a emigrar a Sudamérica, entre otros destinos, buscando lo que Europa no les daba, paz, trabajo y algo que llevarse a la boca.
Yrigoyen, ante la dificultosa tarea de imponer su autoridad a nivel nacional, intervino casi todas las provincias argumentando que existían gobiernos elegidos al amparo del fraude electoral. En 1917 fue intervenida la Provincia de Buenos Aires, controlada hasta ese momento por Marcelino Ugarte. Al final de su primera presidencia, Yrigoyen logró establecer gobiernos radicales en varias provincias. En esa etapa de la Argentina se produjeron numerosas huelgas, el año 1919 fue significativo en este aspecto.
En diciembre de 1918 estalló una huelga en los talleres metalúrgicos de Pedro Vasena e hijos situados en Nueva Pompeya. Los obreros reclamaban mejores salarios y mejora en las condiciones de trabajo. El 7 de enero una emboscada policial terminó con varios trabajadores muertos.
Sus sepelios se transformaron en una gran manifestación que también fue reprimida. Las organizaciones sindicales convocaron a una huelga general, se sucedieron choques callejeros y las barricadas se extendieron por toda la ciudad. En la represión intervino el ejército, la policía y grupos de civiles armados que constituyeron la Liga Patriótica Argentina que estaba controlada por los conservadores. Hubo numerosos muertos y heridos; el Presidente Yrigoyen obtuvo una solución favorable a los huelguistas.
Los sucesos de 1919 desbordaron a Elpidio González que era el jefe de Policía del momento y uno de los más leales amigos de Yrigoyen, que por sus funciones estaba encargado de negociar con los huelguistas, ante estas circunstancias el general Luis Dellepiane, comandante de Campo de Mayo, se encargó de restablecer el orden. Muchos esperaban y lo alentaron a que encabezara un golpe de estado, pero Dellepiane era radical y simpatizante de Yrigoyen.
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Trágicos sucesos de la Patagonia rebelde |
Aquel inmigrante italiano se iba amoldando a la cuidad porteña, iba comprendiendo su cultura, se empapaba de ella, se mimetizaba para sobrevivir en aquellos tiempos difíciles, incluso para una Argentina próspera que crecía gracias a que Europa caía. Argentina era el granero del mundo y él su mano de obra barata, Sus ojos veían los sucesos argentinos más trágicos, los que quedarían para la historia y serían contados en películas posteriores. El, sin quererlo, sería un actor de reparto. Sus vivencias, sus historias, sus miedos, su sacrificio y sus logros quedarían sólo en el relato, él contribuyó en gran parte al crecimiento de esa Argentina gloriosa, próspera, elegante, dura o trágica, según el punto de vista de donde se mire.
Francisco, el inmigrante italiano, se perdió en las sombras de una noche cerrada, invernal, fría. Aquel bandoneón acompañó sus pasos. La fría habitación del conventillo lo esperaba para abrazar sus sueños, seguramente, serían de su Italia natal o quizás de esa Argentina indómita y prometedora, que era ahora, su nuevo hogar, para siempre.